
Carmen Alcalde
Jugar en serio
“¿Qué ocurre cuando el juego deja de ser superficial y se convierte en una forma de presencia radical?”
Carmen Alcalde
Confío en la potencia transformadora del CI, capaz de ampliar nuestra percepción y nuestra consciencia, afectando en nuestra corporalidad y subjetividad para inspirar nuevas formas de relación que considero necesarias en nuestra cultura actual.
Me formé paralelamente en los ámbitos de lo social, lo artístico y lo educativo acercándome al canto, el teatro y la danza desde la infancia y realizando más tarde diversas formaciones de las que aún me sigo nutriendo.
En 2005 me enamoré del Contact Improvisación y profundicé con numeroses maestres.
Desde 2010 enseño CI en diferentes espacios y contextos, además de involucrarme en la organización de encuentros, festivales e instancias que promueven la práctica y su filosofía.
En 2011 tomé tierra en un pueblo extremeño con un grupo de amigxs para emprender un proyecto de vida en Colectivo con una estructura horizontal y asamblearia.
Movida por los procesos de autogestión y las dinámicas que en ellos emergen, estudié Facilitación de grupos y terapia Gestalt, encontrando numerosas conexiones con el Contact y la Improvisación.
Desde 2017, en el mismo territorio, gestiono y habito La Enramada, hogar y espacio de encuentro, retiro y creación desde donde enseño CI semanalmente, organizo talleres, acojo residencias artísticas y acompaño procesos terapéuticos.
Como profesora de CI he participado en los festivales de Asturias, Madrid, Cardedeu, Italia, La Provenza/Francia y en eventos como “WIM festival", “Akelarre de Mujeres con Arte”, “Pirineos en Danza”, “Itineranzza”, “Namoreira” o “FESTCam”.
Desde 2017 co-facilito con Lucía Sánchez el proyecto Espacios ( ) entre la vida y la danza, co-organizo el Encuentro Danzas Magas (10 ediciones) con ella y Ernes Novales y el Festival de CI Inmersiones, junto con Lucía Sánchez, Diana Bonilla y Leilani Weis
Jugar en serio
¿Qué ocurre cuando el juego deja de ser superficial y se convierte en una forma de presencia radical?
Hay un momento en la improvisación donde dejamos de perseguir una idea de movimiento y empezamos a escuchar. La atención cambia de dirección: ya no se trata de reproducir, demostrar o controlar, sino de dejarnos atravesar por lo que está sucediendo ahora. La relación con la respiración, con el soporte, con la caída y la gravedad, con el espacio y con otros cuerpos. Ahí el movimiento deja de ser algo impuesto y comienza a revelarse.
Este pasaje transforma la danza en un territorio de descubrimiento. El cuerpo-mente se vuelve más permeable, disponible y sensible a lo inesperado. Aparece el juego, no como vía de escape o entretenimiento, sino como una manera de entrar más profundamente en la experiencia. Un estado donde la curiosidad reemplaza la necesidad de acertar y donde la sorpresa encuentra espacio para existir. Una percepción expandida que despierta la inteligencia del cuerpo en relación.
El Contact Improvisation propone un diálogo con lo desconocido. Nos invita a escuchar antes de decidir o a arriesgar sin anticipar resultados, permitiendo que algo emerja en el "entre" del territorio compartido en lugar de imponerlo. Acoger el misterio; Ahí reside su potencia.
Un espacio para dejarse afectar por el encuentro y practicar la capacidad de estar disponibles para aquello que todavía no sabemos.
